0.- Des…aprendiendo

Hace pocos días empecé una práctica que tenía pendiente de hace muchos años, no sé si está en mis genes o no (lo menciono porque he conocido primos que están muy ligados al arte y  son muy buenos en lo que hacen), pero debo admitir que siempre me sentí atraída por lo artístico (debo confesar que me gusta mucho el canto…pero aquellos que me conocen saben que mi «hada madrina» no me dio este don cuando nací…así que me limito a cantar – entiéndase «destrozar tímpanos»- con mi familia y amistades más cercanas).

La semana pasada tuve la oportunidad de conocer a una artista, con quién inicié clases de pintura en tela (si, ¡ya sé!, muchos deben pensar que me voy a dedicar a pintar servilletas y fundas de cojines para regalar en navidad y cumpleaños a toda la familia y amigos ….PUES SI, Y??!! ) pero más allá del trabajo final que pueda obtener en esta nueva actividad, es el proceso de aprendizaje mientras intento crear…parece simple…pero…NO me fue fácil…y eso que consideraba que sería muy fácil para mí…(¡gran error de pensamiento!). 

 

¿Qué sucedió ese primer día? ¿Qué aprendí?

Pues, mi primera y más importante enseñanza:

1.- «EL ARTE NO ES PERFECCIÓN, ES INSPIRACIÓN»    

Fue lo primero que me dijo Gaby (La artista de la que les comenté líneas arriba) cuando me explicó todo lo que íbamos hacer… (¡debo confesar que hubo un caos en mi cabeza! … ¡el arte para mí SIEMPRE FUE PERFECCIÓN!). Imagino que habrá visto mi cara de frustración cuando vi por primera vez los «Libros de inspiración» y sentí que sería imposible para mí hacer algo así… ¡ERA IMPOSIBLE! – ¡imposible porque no podría ser perfecto…! ¿era eso posible??!!!

2.- «No presionar el lápiz»    

«Los primeros trazos deben ser muy suaves, ir delimitando nuestra área de trabajo, jugando suavemente con las líneas hasta encontrar la forma que buscamos». Esta fue la parte más difícil para mí…acostumbrada a la perfección…siempre creí que: NO debo equivocarme= nunca debo borrar

Hacer el simple dibujo que les muestro me tomó mucho tiempo, por momentos perdía la paciencia, quería presionar el lápiz y de una sola hacerlo perfecto…con el arte no se puede… ¡APRENDÍ A BORRAR!

3.- «Una vez que obtengas la forma que buscas…recién puedes marcarlo fuerte con el lápiz»    

¡Es así como poco a poco fueron apareciendo las formas…me gustó lo que veía y me atreví a marcarlo fuerte…para que no se pierda…era justo lo que buscaba…era perfectamente imperfecto!

boceto2 (2)

 

Les confieso que este proceso me trajo dolores de cabeza y frustración, por un momento pensar “no estoy hecha para esto«, pero simplemente respirar hondo y NO DARME POR VENCIDA logró este simple, pero, para mí, perfecto dibujo: Perfecto porque fue el inicio de un aprendizaje nuevo, fue el primer paso de un cambio en mí, un cambio que sé podré aplicar en mi vida profesional y personal.

Muchas veces en nuestra vida diaria por buscar la perfección en lo que hacemos (en lo personal y profesional) bloqueamos este lado especial de la creatividad, el que nos dice que, con simples ideas, con simples trazos que no deben ser perfectos, vamos llegando a lo que visualizamos…y tal vez es mejor de lo que realmente queríamos hacer.

Si estamos trabajando en un equipo, dejemos las puertas abiertas a todas las ideas, ellos son parte de esas ideas que se convierten en “esos trazos suaves” que permiten ir dando forma al trabajo final. Aún me asombra ver “líderes” que creen tener la razón en todo y no aceptan la más mínima sugerencia…justamente por buscar esta perfección en su gestión terminan frustrándose y, peor aún, frustrando al equipo de trabajo, donde el resultado final son desmotivación, re trabajo, total disconformidad con el resultado y hasta en alta rotación del personal.

Aún no sé cómo terminará mi primera pintura en tela, pero todo lo que aprendí de esta actividad es muy valioso, y sobre todo,  aprendí a partir del des-aprendizaje.

 

La Vane…y su café