Hoy no tengo mucho que decir, sobre lo frío de la mañana mientras escribo estas líneas.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre el silencio y la calma que me invaden en este momento.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre la canción que estoy escuchando y cómo inyecta vida en este instante.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca de ese pajarito que ya inició su canto (y que puedo imaginarme a alguien diciéndole: «Shh, ¡cállate!, aún es muy temprano»).
Hoy no tengo mucho que decir, sobre lo cálida que se siente la manta que me cubre en esta fría mañana, proporcionando un agradable calor.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca de esta deliciosa taza de café, la cual perfuma el ambiente y me envuelve con su aroma.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre cómo descubro cosas nuevas a mi alrededor.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca del saludo cálido que alguien te da después de mucho tiempo sin verse, como si el tiempo no hubiera pasado.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre la emoción que me provoca caminar por la calle y descubrir hermosas cuadras llenas de cafés «casi secretos», esperando ser descubiertos por mí.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre cómo deseo pintar en este momento, sumergirme en una infinita paleta de colores y experimentar la expresión artística a través del pincel.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca de ese «sonido del silencio» que parece ilógico, pero existe y lo «escucho» en este momento.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre esas conversaciones que se convierten en momentos inolvidables.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre ese álbum de fotos lleno de recuerdos que te transporta al pasado en fracciones de segundo.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca del olor cuando abres un libro antiguo y te envuelve en una variedad infinita de sensaciones.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre ese delicioso trozo de torta de chocolate que te llevas a la boca y sientes una explosión de sabor que recorre cada fibra de tu cuerpo.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca de cómo me siento en este momento, si feliz o triste, si cansada o llena de energía.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre mis sueños y deseos postergados que resurgen de repente y cobran vida.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre los recuerdos de mi caminata hacia el colegio, recogiendo a mis amigas y caminando todas juntas hacia las clases.
Hoy no tengo mucho que decir, sobre aquellos disfraces de Halloween de niña que despertaban una serie de emociones y me convertían en otro personaje.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca de ese abrazo que te dan justo cuando más lo necesitas y que te llena de vida.
Hoy no tengo mucho que decir, acerca de mí…
La Vane…y su café