Hay algo mágico en la forma en que decidimos ver el mundo. No es casualidad que cuando levantamos la cabeza, respiramos hondo y caminamos con determinación, algo dentro de nosotros cambia. La ciencia lo confirma: nuestra postura afecta nuestra mente, y nuestra mente moldea nuestra realidad.
Debo agradecer por un 2024 que me acercó a personas maravillosas, cada una con un punto de vista y una forma de pensar tan diferente y especial a la vez, que realmente me inspiraron. Desde formas de ver la vida, de cómo alcanzar el equilibrio, de cómo ver el mundo a través de los ojos de otros, hasta trabajar con el objetivo de buscar el bien de los demás. Fue un año mágicamente inspirador: reaprendí a observar, a sentir, a conectarme conmigo misma y con los demás.
Para este 2025 decidí probar nuevas cosas: desde conectarme con lo natural y ancestral hasta aplicar la reprogramación mental a través de hipnosis y explorar los saltos cuánticos, además de retomar muchas de las actividades que eran (y son) parte de mis sueños y mis objetivos de vida. Todo con la intención de «descubrir» o quizás «redescubrir» mi camino.
Practiqué y sigo practicando varias cosas. Cerré el 2024 con un ritual de limpieza y de florecimiento que, además de conectarme con la naturaleza y nuestros ancestros, me unió con mujeres maravillosas, todas buscando respuestas en sus vidas. Cada una llegó con un objetivo distinto, cargadas de experiencias tanto positivas como negativas. Hubo lágrimas de tristeza por los cierres y por lo que hay que dejar ir, pero también muchas risas, cariño y apoyo entre todas. Formamos un círculo mágico de esperanza, y la energía que se sintió en ese momento fue tan especial que solo podíamos confirmar que el ritual había surtido efecto.
¿Les he contado que empecé a meditar? Controlar la mente es tan difícil. Siempre escuchamos sobre su poder, pero no somos realmente conscientes de lo inmensamente fuerte que es. Es como si fuese un ente independiente, y hay que aprender a dominarlo. Controlar pensamientos negativos e intrusivos… ¿Cómo es posible que los pensamientos puedan ser más fuertes que nosotros, si son parte de nosotros? (Sí, es algo enredado, ¿no?). Entender el pensamiento y, sobre todo, aprender a controlarlo, se vuelve un reto y un desafío constante. Para ello, me ayudo de audios y hasta de hipnosis mientras duermo. Es increíble cómo, poco a poco, puedes ir reprogramando tu mente y hasta dominarla cuando sientes que flaqueas.
No está de más mencionar el equilibrio físico: simplemente caminar erguido y mirando siempre hacia adelante, en lugar de hacia abajo, envía señales a tu cerebro sobre cómo te sientes. Y esas señales determinan cómo te acompañará tu energía durante el día… o por más tiempo. Y no olvidar la actividad física, que mágicamente va ordenando tus ideas cuando la practicas (además de los beneficios directos en tu salud).
Ahora, si le sumamos un poco de simbolismo, la historia se pone aún más interesante. Soy Acuario, y estamos en la Era de Acuario. Soy Serpiente, y justo entramos en un ciclo de la Serpiente. ¿Casualidad? Tal vez. ¿Oportunidad? Definitivamente.
¿Y ahora, qué hacemos con todo esto?
Los rituales de limpieza y atracción de lo positivo existen en todas las culturas. Desde las flores frescas que algunos dejan en la entrada de su casa para renovar la energía, hasta el incienso que se quema para purificar el ambiente. Todo parte de la misma premisa: liberar lo que no nos sirve y abrir espacio para lo que sí.
Ver el lado positivo no significa negar lo que duele o ignorar lo difícil. Es más bien un entrenamiento mental, un hábito que cambia la forma en que interpretamos lo que nos pasa.
Pensar en positivo es una especie de reprogramación, y cualquier método que uses tendrá un impacto positivo. ¿Cuáles puedo recomendar? Aquí van algunos:
Siempre cabeza en alto y la mirada al frente
Caminar con la cabeza erguida no solo comunica confianza, sino que también impacta en nuestro estado de ánimo. Un estudio de la Universidad de Auckland encontró que las personas que caminan con la cabeza levantada y los hombros hacia atrás experimentan menos pensamientos negativos que aquellas que van encorvadas.
Reescribe tu historia: tu narrativa es lo que eres y serás
Hay dos maneras de contar una misma historia. ¿Te tocó un desafío difícil? Puedes verlo como un obstáculo o como una oportunidad de aprender. Nuestro cerebro se acostumbra a las palabras que usamos. Así que si repites «esto es una oportunidad», tarde o temprano lo creerás.
Una limpieza simbólica
En muchas culturas, las flores representan la renovación. Un ramo fresco en casa, un baño con pétalos o incluso visualizar flores abriéndose en tu mente pueden ser símbolos poderosos de apertura y crecimiento.
Acción con intención
Pensar positivo es un primer paso, pero movernos en coherencia con ese pensamiento es lo que realmente transforma. No se trata solo de creer que algo bueno viene, sino de actuar en consecuencia: hacer la llamada, tomar el curso, dar el primer paso.
¿Crees en las señales?
Acuario es un signo de aire, innovador, rebelde, un poco visionario. La Serpiente de Madera es flexible, sabia, intuitiva. Ambas energías hablan de adaptación y transformación. Tal vez por eso este año es una invitación a confiar en el proceso, a movernos con fluidez y a ver oportunidades donde antes solo veíamos problemas.
Si la energía de los astros, los signos o las pequeñas señales nos ayudan a recordar que podemos elegir cómo vivir nuestra realidad, entonces ¿por qué no usarlas a nuestro favor? A veces, aparecen de las formas más inesperadas: un picaflor volando en un piso 15, una mariposa que se cruza en plena reunión de trabajo. ¿Para ti serían señales? Para mí, son pequeños mensajes que me recuerdan que siempre hay algo mágico y que debo seguir pensando bonito ;)»
Hoy es un buen día para levantar la cabeza, llenar la casa de flores (o admirarlas en algún jardín) y caminar con intención. Porque el positivismo no solo te hace sentir bien: te abre puertas, te mueve y, en el momento justo, te muestra que la oportunidad siempre estuvo ahí, esperando que la veas.
Y qué mejor forma de comenzar este bonito y positivo día que con mi taza de café llena de buena vibra.
La Vane..y su café.